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martes, 23 de julio de 2013


Mamá, ¿por qué nací chico?



Niños que quieren ser niñas y se comportan como tales. Niñas atrapadas en cuerpos masculinos.¿Sabias que la transexualidad se puede manifestar desde la infancia?.. Los niños transgénero experimentan una desconexión entre su sexo, el de su anatomía, y su género, el cual incluye conductas, roles y actividades. Los índices de transgénero fluctúan entre uno de cada 30.000 personas y uno de cada 10.000, según los diferentes estudios internacionales.


‘Tomboy’ es un término que describe a aquellas niñas que, a temprana edad, adquieren comportamientos masculinos. Precisamente éste es el título de una película francesa de la directora Céline Sciamma que aborda el drama transgénero desde la perspectiva de la infancia, jamás vista antes el cine.



‘Tomboy’ también refleja cómo afronta la familia el problema de identidad sexual de Laure; desde la madre que intenta, con cierta crueldad, hacer lo que considera lo mejor para su hija, hasta el padre que, sin entender a lo que se está enfrentando, intenta ayudar a la pequeña desde la comprensión y el respeto. Los amigos y hasta su propia hermana, desconcertados ante una situación compleja y difícil de asumir.



Todos recordamos la historia de la norteamericana Dannan Tyler. Los padres de Dannan, Sarah y Bill Tyler, explicaron que no sabían qué estaba mal en su hijo ya que, con apenas dos años, insistía en decir que era una niña. El pediatra desestimó cualquier problema y consideró que se trataba de una fase. Sin embargo, los padres percibían la angustia de su hijo y querían ayudarlo.Cuando tenía cuatro años, Dannan preguntó a su madre: "¿Por qué Dios se equivocó cuando me hizo a mí?". También decía que quería cortarse el pene.



Ya a los seis años, el pequeño sufría tanto que amenazó con ahorcarse. Los médicos le diagnosticaron trastorno bipolar, esquizofrenia y dislexia, pero los padres no se conformaron. Pidieron consejo a sus amigos homosexuales y estos le dijeron que quizá su hijo era solo gay. Los padres al fin vieron la luz cuando un terapeuta les habló de los problemas de identidad sexual. La propia Dannan intervino en el programa de televisión para afirmar que ahora es "la que quiere ser".



¿Somos nuestras vivencias, somos nuestros cerebros, somos nuestros afectos? . ¿Qué ingrediente pesa más en la formación de la identidad? “Nuestros chicos no son ni rosas ni azules, más bien pertenecen a diferentes tonos de púrpura”. Éste es el significativo slogan de la asociación TransKids Purple Rainbow, una entidad que apoya a niños transexuales y a sus familiares. 



Son algunos los casos que encontramos sobre pequeños que quieren reafirmar su identidad, como el caso de Coy Mathis. Nació con sexo masculino pero se identificó a sí mismo como una mujer desde que tenía cuatro años. Mathis llevaba varios meses estudiando en su casa desde que el pasado diciembre las autoridades de su colegio informaron a sus padres de que no podría seguir usando los lavabos de niñas y que tendría que utilizar el de niños o los de la enfermería del centro. Sus padres, con la ayuda de la Fundación en Defensa de la Educación Legal para los Transexuales, interpusieron una denuncia alegando que el centro había violado los derechos de Coy y el estatuto antidiscriminación de 2008 de Colorado que se aplica a los transexuales. La justicia se puso de su lado. Según los expertos, la resolución podría tener importantes repercusiones en cuanto a la protección de los derechos de los niños transexuales.



Cuando a un niño se le diagnostica disforia de género a los cinco años y a los doce sigue igual, los padres tienen pocas opciones y deben decidir si se para la pubertad del preadolescente para evitar cirugías y complicaciones posteriores.



Hay médicos en contra de permitir la transición en niños por aquello de que pueden cambiar de opinión, pero otros lo ven como la forma perfecta de evitar tratamientos más complejos e intrusivos, además de evitarles un trauma a los niños. Evidentemente se trata de un complicado dilema al que los padres deben enfrentarse siendo conscientes de que, en cualquier caso, las consecuencias son importantes.



Si éste es un tema polémico también lo es el comportamiento de los famosos porque son un espejo en el que nos miramos todosEs el caso de Willow Smithla hija de los también actores Will Smith y Jada Pinkett que, a sus 12 años, no sólo se especula sobre su bisexualidad, motivado por su manera andrógina de vestir y sus looks imposibles que rozan lo esperpéntico, sino que acaba de sacar al mercado un nuevo videoclip titulado “Summer Fling” (que ha conseguido más de un millón de visitas en You Tube en apenas unos días). Las letras de sus canciones dicen "solo hace unos meses que nos conocemos pero ya lo hacemos" o "me dices que yo soy la número uno y yo te digo que sólo nos estamos divirtiendo". Otra de las críticas contra del video es que ella parece la más joven de todos y que el chico, que interpreta el papel de novio, es evidentemente más mayor que ella, probablemente más de 18 años.



Hay que recordar que Willow lo ve todo desde una perspectiva de 12 años mucho más inocente. Y por ello, habría que llamar la atención de los productores por insistir para que crezca antes de tiempo con letras de canciones inapropiadas para su edad. Sus padres, que siempre se han mostrado muy involucrados en que sus hijos vivan una infancia dentro de lo posible normal y les han protegido de todo aquello que no han creído apropiado para su edad, en esta ocasión no parecen haber estado demasiado atentos. Tampoco lo están si dejan que corran rumores sobre la sexualidad de su hija, más que nada porque le están haciendo un flaco favor a aquellos padres cuyos hijos luchan por reafirmar su identidad y que la sociedad los acepte como tal.

domingo, 21 de julio de 2013


Campamento de chicos y chicas transexuales

En los últimos tres años, el fotógrafo Lindsay Morris ha estado documentando un campamento de cuatro días para los niños y niñas transexuales y sus padres.
El campamento, " Tú eres tú "(el nombre ha sido cambiado para proteger la privacidad de los menores y es también el nombre de la serie Morris), "es para los padres que tienen hijas o hijos que no se ajustan al género asignado al nacimiento y explican que su hijo con  3 años que quiere llevar zapatos de tacón alto y prefiere vivir por el "pasillo" de color rosa en K-Mart y no el "pasillo" de desagradables muchachos oscuros", dijo Morris con una sonrisa.
Es también un lugar para que los padres y los menores se sientan protegidos en un entorno que fomente la libertad de expresión.
"Los menores no sienten que nadie les mirar por encima de sus hombros, y pueden bajar la guardia. Son cuatro días en que nada de eso importa, y están rodeados de familiares que los apoyan ", dijo Morris.
Morris ha declarado que su objetivo fotográfico para el proyecto es "para visibilizar el espíritu de estos menores, ya que brillan." Algunas de las formas en las que se concreta el brillo de los menores es a través del talento, los desfiles de moda en el campo que son populares.
"Algunos practican el talento durante todo el año, y otros crean sus propios vestidos con sus madres o amigos de la familia", dijo Morris. "El foco y el entusiasmo es realmente  increíble. También, puede ser muy emo
cionante para los padres, especialmente para las familias que son nuev
as en el campo y están experimentando este tipo de experiencia y aceptación del grupo por primera vez. "

"Ellos se ven cuestionados en su vida diaria, por lo que es un lugar para que se expresen como se sienten. ... Siento que oímos tantas de las historias tristes y cómo los niños Transexuales se ven desproporcionadamente afectados por la intimidación, la depresión y el suicidio, y se

cuelga de una nube pesada sobre ellos y el tipo de las condena desde el principio. Estoy diciendo que esto es una nueva historia. Esto no es una tragedia ".
Morris espera publicar finalmente un libro de su obra, así como poner en marcha un gran espectáculo multimedia que recorre el país y el mundo para mostrar un nuevo rostro de la juventud transexual. Los niños se ofrecen aquí y en el proyecto de Morris se fotografían con el permiso de los sus padres. Su objetivo final es crear una fundación que recauda fondos para ayudar a financiar el costo de campamento para niños que no pueden asistir. Ella también espera añadir más dimensión al proyecto, para concentrarse en producir más retratos y la documentación de la transición de los niños experimentan al llegar al campamento.
"Me encantaría seguir a los niños hasta la edad adulta y ver qué tipo de relaciones se desarrollan", dijo Morris. "Quiero ser testigo de la evolución, sabiendo de donde empezaron a ver cómo la vida va a jugar para ellos, con suerte feliz, y creo que van a tener una mejor transición a la edad adulta que la generación de proceder ellos."


martes, 18 de junio de 2013

GAY

Menor transexual logra ser tratada como niña en la escuela

REDACCIÓN SDPNOTICIAS.COM
COBERTURAS
lun 17 jun 2013 10:06
Menor transexual logra ser tratada como niña en la escuela
Luego que su escuela le impidiera el uso de los baños de niñas y participar en deportes con equipos femeninos, Jane, (niña transexual de 9 años de edad) y su madre reclamaron por la discriminación que sufrían y ahora será tratada como cualquier niña.

Jane, había estado asistiendo a la escuela vestido como niño hasta este año. Cuando su madre le informó a la escuela de Queensland a la que asiste, que su hija quería asistir vestida de niña, la institución la obligó a firmar un documento en el que se obligaba a respetar el código de vestimenta, usar el baño para discapacitados y renunciar a la práctica de deportes en equipos femeninos, como el de natación. Australia.- Una niña transexual de 9 años de edad, ganó la lucha por usar los baños de chicas en su escuela, luego que se lo impidieran por ser transexual.
"Ella es mi chica, sólo quiero que pueda ir al baño como todas las otras chicas", explicó la madre de Jane. 
En mayo pasado la institución educativa cambió el nombre del baño para discapacitados a "baño unisex". 
Entonces la madre buscó el respaldo de la "Australian Transgender Support Association of Queensland", para interponer una queja por discriminación contra la escuela de su hija, si le seguían impidiendo el acceso al baño de niñas. 
Collin Allen Waters, director regional de Educación en la Costa Norte de Queensland, finalmente echó para atras las medidas discriminatorias contra la alumna transexual. Ahora la escuela permitirá a Jane competir en deportes junto a otras chicas.
La madre de Jane declara que desde que su hija tenía cuatro años de edad, sabía que quería identificarse como mujer, pues intentó cortar su pene con unas tijeras.
Cuando su madre le preguntó desde hace cuanto sabía que era niña, Jane le aseguró: "Desde que nací".
Según la madre de Jane, ahora que su hija viste como niña y es tratada como tal en la escuela, sus calificaciones han mejorado y se nota mucho más contenta. 
Info Courier Mail 

sábado, 8 de junio de 2013


TESTIMONIO
Beteta: ‘Fui víctima de electroshock para curar mi homosexualidad’
 
Beteta: ‘Fui víctima de electroshock para curar mi homosexualidad’
CLIENTELA. El psicólogo Alejandro Cantón advierte que siempre habrá algún terapeuta que se preste. Foto: Recurso | Ingimage
2013-06-02 — 12:00:00 AM — Cuando Ricardo Beteta escucha casos como el de Alejandro se le disparan muchas emociones, y más que todo, mucha rabia. Recuerda muy bien, cuando su madre llevó a su hermana y a él a un doctor. ‘Nos pidió que hiciéramos un dibujo, y después nos fuimos. Mi mamá empezó a llorar cuando el doctor le dijo que yo tenía tendencias homosexuales y que él me podía curar. Yo tenía por aquel entonces 9 años y poco sabía de todo eso. Ni siquiera sé lo que dibujé. Lo que sí sé es que yo fui víctima de electroshock para curar mi homosexualidad’.

Mientras en Estados Unidos se desclasificaba la homosexualidad como enfermedad, Beteta recibía una descarga eléctrica para inhibir sus instintos en una sala oscura frente a imágenes eróticas de hombres y mujeres, en la que supuestamente estaba para aprender a discernir lo que estaba bien de lo que estaba mal.

–¿Cómo era?

– Yo estaba completamente solo con el doctor. Me hacía desnudarme y me acostaba en un diván en calzoncillos nada más, y me ponían horquillas metálicas en los dedos. Era una habitación pequeña, a oscuras, y entonces empezaban las fotos. No eran pornográficas, pero sí eróticas. Si ponía puras fotos de hombres y él veía que yo me estimulaba, empezaba a mandar electricidad. Después ponía fotos de mujeres y hacía que yo me masturbara.

–¿Qué pensabas entonces de la terapia?

–Siendo niño, yo no sabía cómo procesar esa información. Obviamente yo le decía a mi madre que estaba todo bien, que la terapia estaba funcionando, como para tranquilizarla, pero yo sabía que no era cierto.

–¿Qué efecto tuvo en ti?

–Todo eso fue en vano, yo siempre estuve claro. Pero como hombre eso me ha afectado en mis relaciones... Quiero estar con mi pareja, disfrutar, relajarme, pero no puedo, termino sintiendo una situación de angustia. Tener sexo con otro hombre, en lugar de ser algo placentero, me genera un sentimiento de culpa; la rabia, electroshock.

–¿Odiabas a tu madre?

–No. Ella pensó que estaba haciendo lo mejor por mí, y le creo. Ella tenía mucho miedo de que alguien me fuera a matar o a discriminar; era un ambiente mucho más nocivo. Se sentía un poco culpable, pero era ‘la ciencia’, la medicina, y un doctor muy reconocido en Panamá, que ha sido premiado por sus contribuciones científicas. Cuando empecé el activismo le invité para dar su postura, pero me dijo ‘no, yo no quiero participar, porque tengo miedo de que expacientes míos vengan’. Eso significa que lo que hizo es malo, muy malo.

El psicólogo clínico Alejandro Cantón-Dutari fue uno de los pioneros en aplicar terapias de este tipo en el país. En la década de los setenta la tendencia de los pacientes homosexuales era buscar ‘cambiar’, recuerda. ‘Yo siempre creí que la orientación sexual no se puede cambiar. Empero, el comportamiento sexual humano puede controlarse. Pensé que utilizando técnicas de ‘modificación de conducta’ se podía ayudar a la persona a redirigir su comportamiento hacia un comportamiento heterosexual. Luego de estudios longitudinales llegué a la conclusión de que no resultaba’, explica.

Durante aquella época se consideraba que la homosexualidad era un trastorno mental, y a la consulta de Cantón seguían llegando pacientes con la petición de alguna terapia de cambio. Incluso la Caja del Seguro Social ofreció un programa de reconversión en el departamento de Psiquiatría de la Policlínica Especializada durante treinta años.

En 2012 en algunos estados de EEUU se prohibió la aplicación de lo que se conoce como la ‘terapia reparadora de la homosexualidad’ en menores de edad. ‘El problema con muchas terapias para comportamientos que no siempre tienen una causa bien conocida, y el debate oscila entre ciencia y creencias’, señala el doctor, que aclara que mientras haya personas que insistan en que quieren ‘cambiarla’, siempre habrá algún terapeuta que le seguirá la corriente. 

martes, 4 de junio de 2013


TESTIMONIO DE DORI FERNÁNDEZ, CIBERACTIVISTA Y EXPERTA EN IGUALDAD DE GÉNERO

“La igualdad es la base del desarrollo en plenitud de toda la humanidad”

DORI FERNÁNDEZ
Sábado 1ro de junio de 2013
Publicado en alandar nº299

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Mujer, feminista, lesbiana, cristiana y ser humana, como dice el tuit que lancé el pasado día 26 de abril con motivo del Día Internacional por la Visibilidad Lésbica. Así me defino. Mis armarios apenas tienen ropa y sí muchos recuerdos de todas las experiencias que me han marcado.
La primera y de más calado, sin duda, fue sentir que me gustaba una mujer. Aunque pasó rápido a segundo plano: la superó el dolor que vi a mi alrededor cuando aquellas desinformadas docentes decidieron que lo mío era un caso de “sexualidad desviada” y debía abandonar el colegio. Tenía 12 años.
A partir de ese momento mi vida se tornó en una búsqueda constante de respuestas. Pero también creció en mí un auténtico radar ante las injusticias, el mismo que me ha traído hasta el compromiso sosegado y firme del momento actual de estos 47 años que acabo de cumplir.
Una búsqueda que me llevó a vivir experiencias muy enriquecedoras. Desde aquella en el monasterio de Clarisas en Oñati (Gipuzkoa), las actividades con las Mercedarias Misioneras de Bérriz, el trabajo en la parroquia de mi barrio, hasta el posicionamiento político contrario a toda forma de violencia en un Bilbao que, por aquel entonces, empezaba a ver cómo la ciudadanía se movilizaba ante tanto asesinato. Gesto por la Paz cuajó ante mis ojos junto a los silencios de muchas personas que cada semana mostrábamos nuestra repulsa en el centro de la ciudad durante media hora –que llamábamos– “de silencio por la paz”.
No encontré todas las respuestas, pero sí viví la experiencia de un Dios, Padre, Madre o todo lo contrario –como acostumbro a decir, porque quién sabe del sexo de los ángeles– que solo me invitaba a que fuera yo misma, a que viviera en coherencia con mi ser interior. No era raro, la lectura de los evangelios me mostraba un Jesús de Nazaret coherente hasta en la muerte.
Y así lo hice. De la militancia por la paz, pasé a la que da la coherencia interior: dieciocho años con una mujer como pareja, sin armarios, sin carteles y con el lenguaje de los hechos como único instrumento de inserción social dan fe de ello.
Pero cuando no hay más referentes que los individuos socializados en “lo correcto” que muestra (impone) la sociedad, tendemos por inercia a imitarlos, más cuando ha costado tanto lograr el respeto en ese mundo de “personas normales”.
Así que, aunque encontré algunas respuestas, siguieron llegando preguntas. Tenía todo, pero también una sensación –cada vez mayor– de estar siendo de nuevo incoherente conmigo misma. Y volví a indagar, ahora, en el malestar que subyacía a mi aparente felicidad.
Cuando pasó el cáncer no tuve que esforzarme mucho más. Todo se volvió relativo y empecé a ver solo lo importante. El apoyo familiar, el de mi expareja, mis amigas, ver que podía de nuevo caminar, subir al monte… Volví a vivir con la conciencia de que era una segunda oportunidad y con la absoluta certeza de que no iba a desaprovecharla.
Retomé el trabajo y empecé a ver cosas que antes no veía. Mis compañeros varones promocionaban mientras que las mujeres seguíamos en los mismos puestos año tras año en igualdad de titulación y experiencia. El malestar crecía y yo no era ya la misma.
Hasta que llegó la crisis y mi radar anti-injusticias se volvió loco. Me apunté a la Escuela de Formación de Género on-line de la Diputación de Córdoba. Dos años más tarde, mi conciencia feminista, de justicia social, empezó a estorbar en una organización empresarial que buscaba únicamente mayores beneficios con la menor inversión y en un sector fuertemente masculinizado era obvio que yo sobraba.
Y así llegué al feminismo, a la apuesta por la igualdad de derechos y oportunidades de desarrollo para todas las personas. Aquí hallé las respuestas que me faltaban y es donde empezó esta segunda oportunidad: el puzle estaba completo.
Trabajar por un mundo habitable para todos y para todas es el ideal que me alienta cada día. La igualdad como base del desarrollo en plenitud de toda la humanidad, como el único principio que garantiza realmente la vida presente y futura.
Amartya Sen concibe el desarrollo como un proceso integrado de expansión de las libertades fundamentales entre las que la igualdad –el derecho a la no discriminación– es clave porque, sin ésta, ninguna de las demás es posible. Igualdad, equidad, desarrollo sostenible, son conceptos interdependientes unos de otros, inseparables e irrenunciables.
Mi compromiso ha cristalizado con fuerza, además de en otras organizaciones, dentro de la PPiiNA (Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción). Reivindicamos permisos parentales iguales, intransferibles y remunerados al cien por cien para ambos progenitores, independientemente del sexo, orientación sexual e identidad de género que tengan. La legislación actual (16 semanas para las madres y dos para los padres) diseña una sociedad de hombres independientes económicamente (sustentadores) y de mujeres dependientes económicamente de ellos (reproductoras y cuidadoras) –hasta que se acaba el amor, claro–, impidiendo que éstas tengan una vida laboral y post-laboral en igualdad de oportunidades.
En la PPiiNA me ocupo fundamentalmente de la dinamización en las redes sociales, algo apasionante cuando crees firmemente en ello. Somos un grupo que apuesta por la socialización del conocimiento, lo que permite combinar tareas según disponibilidad de cada cual.
Si conseguimos deshacer los roles de género tradicionales que instalan la desigualdad entre mujeres y hombres, fruto del desigual reparto del trabajo que imponen nuestras sociedades; si conseguimos que los varones se involucren en el cuidado de sus hijas e hijos; si conseguimos que cambie el ADN socio-emocional de unos y otras –como dice Evangelina García Prince–, si logramos percibir nuestras vidas en equivalencia humana, entonces la evolución de la especie estará asegurada.
Dios quiso que en mí fuera así. Y lo escuché. Ojalá quienes dicen representarlo, allá en las altas esferas eclesiásticas, también lo escuchen: Gál 3, 28 «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús».

sábado, 18 de mayo de 2013


Carta publicada en: www.diarioinformacion.es

´Empezaron a llamarme mariquita con 5 años´

Rafa, de 24 años, víctima de acoso durante todo el periodo escolar, afirma que se planteó el suicidio por el infierno que vivió

18.05.2013 | 02:07

"Soy un persona introvertida y menudita. Se me veía débil. Supongo que era un blanco fácil". Con estas palabras empieza Rafa, un joven alicantino de 24 años, a narrar el infierno que sufrió durante todo el periodo escolar debido a su homosexualidad. "La primera vez que algunos compañeros me llamaron mariquita yo tenía 5 años y no era consciente de lo que decían, pero conforme fui creciendo la cosa empeoró. A raíz de sexto de primaria, los insultos fueron cada vez más frecuentes y se popularizó entre los chicos meterse conmigo". La presión de sus compañeros hizo que Rafa se rodeara de chicas porque lo trataban mejor. "Yo entonces no había salido del armario. No sabía que era gay ni quería serlo. Tenía miedo de ser gay". Cuenta este joven que no llegó a sufrir agresiones físicas "excepto alguna patada", aunque en una ocasión que quiso defenderse "un chico me puso la cabeza en el poyete de una ventana y me amenazó con tirarme". Y todo esto, ¿por qué? Rafa tiene claro que las agresiones se debían a su orientación sexual. "No es que fuera especialmente amanerado, pero yo era estudioso y educado, quizá demasiado".
Rafa asegura que lo pasó fatal "llegué a estar tan desesperado que no quería salir de casa. Me empecé a esconder de mí mismo, a vestir ropa ancha y oscura para pasar desapercibido y me planteé seriamente el suicidio. Si no lo hice, fue por el apoyo de mi familia". ¿Y los profesores? Asegura que jamás contó con ellos. "Aún recuerdo las palabras de mi tutor de cuarto cuando mis amigas le contaron lo que me ocurría. Lo único que les dijo es que yo no fuera así".

sábado, 4 de mayo de 2013


Transexual masculino de un pueblo de Jaén

Desde siempre supe que era "especial"  no se en que sentido pero siempre noté algo, desde pequeñito mi madre me ponía vestidos y yo me los quitaba o los ensuciaba a propósito para que me los quitara, siempre con el pelo recogido porque "los niños no tienen el pelo en la cara y no les molesta para jugar", siempre me gustaron las chicas, pero no me acercaba a ellas porque no quería que dijeran que era lesbiana, porque en mi interior yo se que no lo soy, a la hora de las compras siempre acababa llorando, porque mi madre iba a la sección de niñas y yo me quedaba embobado con la ropa de niño, en el colegio me daban de lado, porque las niñas no querías que jugara con ellas porque era "marimacho" y los niños tampoco porque era una niña, y bueno...cuando cumplí los 16 años, empecé a vestirme con la ropa de mi hermano, y le dije a mis padres que me sentía chico, al principio no me hacían caso, pero ya lo han aceptado, tengo novia, desde hace 9 meses, ella me conoció cuando "Adrián" no existía, y cuando se lo dije me dijo “sabia que tenias algo especial, nunca te vi como una chica, por tu forma de andar, hablar, vestir..." y mis amigos están encantados conmigo, y ya el día 5 de abril fui a Jaén a la Federación Arco Iris y a partir de ahí pues las puertas de mi vida están de par en par.