transexualidad
SOCIEDAD
Transexual a los once años
Día 04/09/2013 - 11.23h
ASOCIACION DE PADRES Y MADRES CON HIJOS E HIJAS HOMOSEXUALES BISEXUALES Y TRANSEXUALES
Y también me equivoqué con mi hijo al principio (como en la película). Él me decía que le tratara como niño y yo le decía que si no tenía pene es porque no era un niño. Llegué incluso a enfadarme alguna vez con él porque se ponía muy pesado e insistía mucho. Mi hijo nunca fue un niño desgraciado. Con él nunca he tenido los problemas que sí he tenido con mi hijo mayor. Sin embargo la profesora de infantil ya me decía que tendía a despistarse muchísimo, que a veces parecía desconcertado cuando le preguntabas, como si acabara de despertar. Con el tiempo estos episodios fueron aumentando hasta el punto de que no era capaz de concentrarse en nada: trastorno por déficit de atención llegaron a diagnosticarle, porque sí, le llevé primero al psicólogo y luego al psiquiatra. Pero él seguía cantando, jugando y riendo como cualquier niño. Tal vez le costaba cada vez más jugar con otros niños, pero porque se negaba a jugar con las niñas que se acercaban a él y los niños le iban rechazando conforme mayores se hacían (con la edad los prejuicios sexistas van calando más hondo). Empezó a ponerse agresivo. Si no le admitían en sus juegos él pretendía imponerse. Ese aislamiento que se iba produciendo poco a poco empezó a afectarle. Mi hijo tiende a no exteriorizar su angustia, con lo que empezó a tartamudear, a tener infinidad de tics (que iban cambiando: con las manos, con los ojos, con la boca, haciendo ruiditos, con el cuello, cualquier músculo era bueno para tener un tic), a tener pesadillas y a orinarse de nuevo por la noche (no todas las noches, pero sí una o tal vez dos en semana). Por supuesto que todo eso se lo explicábamos a la psiquiatra, cómo iba empeorando y no sabíamos qué pasaba. Todo lo achacábamos a falta de autoestima y al déficit de atención. Que fuera muy "masculina" no fue nunca relevante en esas charlas, nunca se le prestó atención aunque lo referí. Como también le conté que lo coloreaba todo en negro o en un tono oscuro: marino, marrón... Que se vestía de niño, que rechazaba absolutamente vestirse de niña, que cuando se duchaba no quería que le lavásemos ni le tocásemos los genitales de ninguna manera (llegó a ponerse tan pesado con esto que llegué a pensar que podía haber sufrido abusos, así que le miré más de una vez por si lo tenía irritado y le prohibí ir con su hermano mayor y sus amigos), que cuando jugaba adoptaba el rol de chico, que se dibujaba como un chico, en fin, todo. Nadie me dijo que todos los "síntomas" podían estar relacionados. Y lo más gracioso es que me decían que no entendían por qué llevaba a "la niña" al psiquiatra, porque se le veía bien, feliz, alegre, "extrovertida"...
Para las personas mayores de la escuela secundaria como Skylar-que viven en los suburbios prósperos tienen cariñosos padres, asistir a buenas escuelas, y obtener excelentes calificaciones, mientras estudia sus transcripciones con las actividades extracurriculares-la parte más difícil de la solicitud de la universidad es a menudo el ensayo personal. Se les pide normalmente para escribir sobre una experiencia que cambia la vida, y, si su infancia ha sido felizmente libre de drama, que se encuentren mirando a una pantalla en blanco durante mucho tiempo. Esto no fue un problema para Skylar.
"A los 18 meses, cuando empezó a hablar, me decía: 'Yo nena, yo princesa'. Quería tener el cabello largo y para simular se ponía trapos en la cabeza. pedía que le compraran muñecas. Me pedía mis polleras, mi ropa, y se las quería poner", recuerda la mamá de Lulú, una nena transexual de seis años que nació con genitalidad masculina, pero que nunca se reconoció como tal.
En los últimos tres años, el fotógrafo Lindsay Morris ha estado documentando un campamento de cuatro días para los niños y niñas transexuales y sus padres.
"Ellos se ven cuestionados en su vida diaria, por lo que es un lugar para que se expresen como se sienten. ... Siento que oímos tantas de las historias tristes y cómo los niños Transexuales se ven desproporcionadamente afectados por la intimidación, la depresión y el suicidio, y se